La Demencia Senil como un Síntoma de Intoxicación.

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Extracto del libro “Dieta Vitalista Vol. 2; el arte de la transición

El rebajar de peso puede ser peligroso para la mente; si las toxinas que están siendo liberadas durante la desintoxicación no son expulsadas, estas se acumulan en el tejido graso más próximo, el cerebro. Esta aseveración es confirmada por neurólogos que relacionan la demencia senil, el llamado Alzheimer, como una de las más conocidas y un proceso de intoxicación del cerebro a partir de las toxinas presentes en el cuerpo.

Con la vejez el cuerpo humano pierde no solo peso corporal, flexibilidad y velocidad, sino la capacidad de los órganos responsables de separar y expulsar las toxinas pierden su efectividad. Si no se toman medidas al respecto, se pone en peligro el mantener la claridad mental en edad adulta. Algunos de los residuos y toxinas se liberan los tejidos grasos donde se han acumulado a través de los años y rápidamente se alojan en los tejidos nerviosos, aún saludables.

Este ejemplo es conocido de las aves migratorias, que en su esfuerzo por alcanzar su destino, queman sus reservas de grasas al no consumir la necesaria cantidad de líquido. Si las mismas han estado expuestas a niveles importantes de toxinas solubles en grasa, sea por su alimentación así como elementos artificiales como los pesticidas y metales pesados, la ausencia de grasas se refleja en una transferencia muy rápida de estos residuos tóxicos al sistema nervioso, lo que literalmente paraliza al animal, quitándole la vida.

Aunque ninguna actividad humana se acerque al esfuerzo que realizan las aves migratorias, debemos entender que igualmente nos vemos expuestos a una gran cantidad de “venenos ambientales”, pesticidas y otros elementos que tal vez aún no conocemos y que seguramente, especialmente en esta era donde la modernidad ha llegado hasta los últimos rincones del planeta, nos llevarán en mayor o menor medida, a sufrir de alguna de las “enfermedades de la civilización” si antes no tomamos medidas respecto a nuestra alimentación y desintoxicación.

Si experimenta gran apetito por la grasa durante el cambio de su rutina alimenticia, las causas no solo se debe a la costumbre y al hambre mental, sino a que la grasa es requerida por las células y el tejido nervioso, sino incluso es indispensable para algunos procesos de desintoxicación, de aquellas substancia solubles en grasa. Es necesario comer cierta cantidad de grasa, pero no cualquiera, ni en cualquier cantidad y tomando en cuenta la relación de ácidos grasos; Omega 3 vs. Omega 6.

Resumen: Si durante el proceso de transición experimenta algunos dolores de cabeza leves, fatiga, inflamación inexplicable (orzuelos, alergias) e incluso algún cambio en su humor, seguramente las vías de evacuación de toxinas están haciendo un esfuerzo extremo (hígado, riñones, intestinos) y/o la disponibilidad de elementos vitales, nutrientes, no es la suficiente. El plan de la dieta vitalista representa un plan estructurado para evitar estos síntomas.

Extracto del libro “Dieta Vitalista Vol. 2; el arte de la transición

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