Libro el arte de la transición alimenticia

¿Por Qué nos Enfermamos con la Edad?

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Extracto del libro “Dieta Vitalista Vol. 2; el arte de la transición

Cómo tal vez ha escuchado, los riñones son los encargados de la expulsión de ácidos, un proceso que sucede principalmente durante la noche. Durante el día una parte de esos ácidos de desecho es almacenado temporalmente en los tejidos conectivos, hasta el anochecer cuando nuestro cuerpo está expuesto, al menos en teoría a una menor exigencia física, cuando vuelven a estar libres en el cuerpo y ser expulsados por los riñones. Por ello es lo más normal que en las horas de la mañana la orina tenga un color fuerte amarillo, su olor incluso su textura es perceptible.

Sin embargo, la capacidad de transporte de ácidos de la orina es limitada, valor influenciado no solo por la cantidad de ácido a desechar sino por la cantidad de agua ingerida, sustancias de ayuda disponibles para la neutralización de estos ácidos en el cuerpo. El pH, recordando las clases de química en el colegio, es el sistema de medición de la acidez o basicidad de una muestra, siendo el valor pH de la sangre cercano en todo momento a 7,35 por lo que igualmente la sangre no puede ser un medio de desecho de los ácidos sobrantes.

El cuerpo humano, la maquinaria más perfecta (o una de tantas), encuentra por supuesto una solución; eso sí, la culpa de los problemas que generan esas soluciones de emergencia y alternativas no las tiene el cuerpo humano.

El origen de las enfermedades

Si hacemos una analogía a nuestra relación con la basura que generamos cada día, esto serían las situaciones más comunes en el momento que nos sobrepase su cantidad:

  • Debajo de la alfombra: Los tejidos conectivos debajo de la piel representan un gran cantidad de espacio para el almacenamiento de toxinas. ¿Le parece conocida la piel de naranja? Allí están las toxinas que mencionamos.
  • Tirar la basura por la ventana: El sudor extremo es una de las posibles maneras para expulsar los desechos del cuerpo solubles en agua, especialmente de aquellas toxinas y desechos solubles en agua. Al mismo tiempo todas las glándulas generadoras de mucosas aumenta su producción; por ejemplo la piel genera más sebo (piel grasosa, resto sebáceos en axilas y genitales), más escamas y callos, expulsando desechos solubles en grasa.
  • Quemar la basura: Cuando el sudor, los fluidos y el sebo no son suficientes para transportar todos los desechos y toxinas almacenadas, entonces serán ubicadas en el lugar más adecuado posible o en la superficie, para ser QUEMADO; generando olores, el llamado humor.
  • Abandonarla: El cuerpo tolera la existencia de aquellas sustancias que a pesar de su toxicidad, reaccionen de alguna manera con ciertos minerales o sustancias vitales, neutralizando el peligro, pero consumiendo a la vez valiosos elementos nutritivos. Esta estrategia además incrementa el riesgo de sufrir infecciones y parásitos.
  • Almacenarlo en algún lugar: El sistema vascular ofrece un gran superficie de almacenamiento de grasas y cal excedentes de la mala alimentación. Esta acumulación se fija formando lodo, cristales y hasta cálculos (piedras).
  • …y por último, si la basura es demasiada es imposible que no queden restos en la casa.

Estos desechos quedan acumulados en células o en la linfa (líquido transparente que recorre los vasos linfático). Imagine nadar en una piscina llena de agua contaminada… así viven sus células.

Solamente el sistema vascular ofrece una superficie de almacenamiento de más de 1000 kilómetros de longitud, lo que significa cerca de 50 metros cuadrados (m²). Eso si, poco después que su cuerpo haya (mal)utilizado toda este espacio de almacenamiento, como depósito de desechos, empezará a sentir los rigores, algunas de las que llamamos “enfermedades de la civilización”; celulitis (piel de naranja), psoriasis, caspa, infecciones, o alergias, molestias inofensivas pero que pueden tener directa relación con mala alimentación, metabolismo o un exceso de ácidos en su organismo.

Lo cierto es que la mayor parte de los ácidos son desechados a través de la respiración, al expulsar el ácido carbónico – por eso es muy importante salir al aire libre y hacer ejercicio. Por otra parte, el exceso de estas sustancias pueden llegar ser un gran problema para su salud.

Extracto del libro “Dieta Vitalista Vol. 2; el arte de la transición

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